lunes, 27 de junio de 2011

Cóncavo y convexo

¡Hey!.... -shhhhh. Ese susurro de nuevo murmurando un nombre...
-¡No, no lo repitas, que yo igual lo recuerdo.!
Esa vocesita pasivamente perdida en mi cabeza...
Cabellos en la alfombra, cenizas lo rodean, es aquel mismo lugar donde ya e estado antes
ese rincón escondido al cual los gatos no quieren regresar... y arañan las paredes para dejar sus marcas.
-¡Shhh!, no repitas el nombre! te dije que aun se quien es. Abriré la ventana a ver si entra un rayo de luz... si, creo que veo algo... -¿Te cuento algo?. - Si, dime quien eres, susurros*, - Esa voz... - ja! puedo decir mil cosas que hice , puedo decir mil cosas que quiero hacer... pero nunca te diré quien soy ¡por que ni yo mismo lo se..!
- Cierra la ventana y sal de aquí, ¡solo tu tienes la llave!
- Si, creo que ya la vi.

1 comentario:

  1. No importa si entra o no, un rayo de luz, de ti sale el haz que lo ilumina todo, es tuya la poesia y la magia.
    El Gato Vigilante

    ResponderEliminar